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miércoles, 22 de diciembre de 2010

para ser feliz

ya no quedan árboles que manchen el horizonte
ya no hay estrellas que desprendan a las galaxias de su inescrutable infinito;

pero qué coño me importa a mí eso.

mientras te deshaces en el vacío,
yo simplifico cada universo


ya sé que no solo de sueños,
o de recuerdos
vive el hombre

por eso yo, a veces, me quedo
colgando en alguna dimensión ajena
en cuyo infierno, las tuberías subterráneas
hacen circular a ángeles infiltrados

ya acaté mis responsabilidades biológicas,
pero me niego a obedecer a la naturaleza

no me preguntes quién soy
ni los cimientos con los que construí esos rascacielos inquebrantables;
porque qué coño importa eso.

nadie me espera más que el camino,
nadie me busca más que yo misma.


hoy, es el día de robarles los uniformes a los héroes,
porque el mundo está mejor si nadie intenta salvarlo

yo soy como soy,
el mundo es como es

el mundo ya estaba mal cuando yo nací
y el mundo va a seguir mal cuando yo me muera

hoy, quiero ignorar la gravedad de los cuerpos,
la materia del silencio,
el sonido del olvido

hoy, zarpo desde cualquier océano en el que floten cadáveres y sobrevuelen gaviotas
hoy, acampo en cualquier desierto que me ofrezcas.

para ser feliz
olvida la distinción entre quién eres
y quién quieres ser
o aún mejor, olvida quién eres

hoy, no planteemos ningún dilema, no hagamos ninguna pregunta

para ser feliz
solo hay que encontrarle cualquier estúpido sentido a lo inexplicable
y tirarse de cabeza al mar

lunes, 13 de diciembre de 2010

tú tienes algo?

no tengo ojos para tanta lágrima
ni psique para tanta tristeza
ni pupilas para tanta oscuridad
ni dedos para tantos gatillos
ni extremidades para tantas esposas
ni piel para tantas heridas
ni sangre para tanta hemorragia


no tengo cama para tanta soledad
ni paredes para tanta reclusión
no tengo gravedad para tantos descensos
ni equilibrio para tanto precipicio
ni fuego para tanto infierno
ni escudos para tantas flechas
ni buques para tanto océano

no tengo significantes para tanto significado


no tengo nada,
y lo peor
es que no sé dónde
ni cuándo
ni por qué
ni cómo
lo perdí todo

sábado, 4 de diciembre de 2010

Y yo aquí

Naufrago en lagunas de humo
me ahogo en el infinito de la oscuridad
y me encuento frente a mí misma

y frente a mi historia
y me arrodillo pidiendo clemencia

No estoy demasiado segura
de mis certezas, ni de mis dudas
pero sí de mis noches en vela

sí de mi cansancio crónico
afincado en estas ojeras de ceniza

sigo alimentándome de los restos del pasado
cosiéndome las heridas,
rezándole a los huesos rotos y descalcificados del ayer

solo soy aquella estación sin tren
aquel tren sin raíles

solo soy aquel náufrago sin brújula,
aquella brújula sin norte

que alguien me enseñe a quererme la mitad de lo que merezco.
que nadie me enseñe a quererte.

que Yo no sé rezar si no es contigo.

te estoy viendo a lo lejos

nos separan 7 océanos
o 9 milímetros,

de universo infinito encerrado en las pupilas del recuerdo


te estoy viendo tan muerto
y yo aquí sin poder salvarte
y tú allí sin poder salvarme

sábado, 11 de septiembre de 2010

Escribir, escribir

Dicen que escribir es una forma de desahogarse.

Escribir no es una forma de desahogarse.

Es un modo de vomitar sangre, de desenterrar frustaciones, de conciliar el sueño en mitad de mis pesadillas, de soplar sobre el polvo que recubre cada rincón de mis órganos. De amaestrar mi odio para que no se escape de esta jaula corporal. De tragar cápsulas de insomnio maldiciendo la automedicación. De rezar pidiendo fe. De estrangular las ideas hasta que vomiten la frase correcta. De dejarme caer en un campo gravitatorio ficticio. De echar el pestillo a unos vecinos hostiles. De amar a una sustancia incorpórea. De darme cuenta de que lo que creíamos que eran conclusiones, son premisas. Es el modo de masticar la rabia para tragar tristeza. Es el modo de apagarse en la noche.

Escribir es una forma de ahogarse.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Vamos.

esto es

como el llanto de un recién nacido
y el silencio de los muertos

como el canto de una cuerda vocal desgastada, rota, muda

como una carta de suicidio inacabada

esto es
como esnifar las cenizas del recuerdo
y tragarse el pasado sin pensar

sin pensar, he dicho sin pensar

vamos a bailar con un cadáver
al compás de una banda sonora arrítmica

vamos a morirnos, sí.
una y mil veces
sin olvidarnos de resucitar
para volver a morir

Vamos

vamos a bebernos de un sorbo el ayer
para poder vomitar un mañana.

domingo, 18 de julio de 2010

Todo cambia

La búsqueda se convirtió en espera

La curiosidad se convirtió en desgana

La libertad se convirtió en límites

El caos se convirtió en orden

Los mapas se convirtieron en fronteras

Las reglas se convirtieron en leyes

Los cuentos se convirtieron en historias

La ley del más fuerte se convirtió en la ley del más rico

La revolución se convirtió en una falsa democracia

El explorador se convirtió en perdedor

El intento se convirtió en fracaso

Los gritos al aire se convirtieron en autocensura

Los sueños se convirtieron en insomnio


La ilusión se convirtió en resignación
El deseo de justicia se convirtió en resignación
La esperanza se convirtió en resignación

Vivir se convirtió en resignación


Los caramelos se convirtieron en antidepresivos


El niño se convirtió en hombre.

jueves, 8 de julio de 2010

Ni tú ni nadie

Si no he hablado hasta ahora
es porque
las lágrimas
el sudor
el barro
la sangre
el vómito
me han obstruido la palabra

Si no sale nada de mí
es porque he sido un mar sin oleaje
un puerto sin barcos
o un puerto sin mar
un mar sin horizonte
durante mucho tiempo

y ahora miro por la ventana con repulsa
ahora miro al espejo con repulsa
miro dentro de mí con repulsa

y ya no hay desiertos fértiles
ni cultivos achicharrados
ni rascacielos derruidos
y la civilización es una mentira

y ya nadie puede salvarme
de estas tinieblas
que erosionan mi piel
que se cuelan en mis pulmones
que hacen proliferar miedo
a las tinieblas y al aire

que me encadenan a este metro cuadrado de agonía


y ahora nadie puede despertar a mis órganos vitales
nadie puede ahogar mi angustia
en charcos de sangre donde naufragué siglos atrás

ahora ni tú ni nadie puede salvarme